Por la mínima, pero de forma totalmente injusta, los chicos de Txetxu cayeron derrotados el sábado ante un Lagun Onak que tuvo la suerte de cara tanto en la materialización de las ocasiones con que contó, como en las decisiones arbitrales.
Los morados realizaron un partido, en su conjunto, como para no perder e incluso haber ganado, pero los locales, que gran parte de la segunda mitad jugaron con un hombre menos, consiguieron parar el empuje santurtziarra y llevarse el gato al agua. En el gol, además, contaron con la gracia arbitral que dio por buena una jugada clara de fuera de juego.
El arbitro, que no estuvo atinado en las jugadas decisivas del encuetro, minutos depués del 1-0, anuló un gol a Zubero en idéntica situación. Más tarde, además, dejó sin señalar un penalty bastante claro cometido sobre Steven. Dos decisiones, o mejor dicho tres con la del gol, que habrían dado un giro completo al desarrollo del encuentro.
Los hombres de Txetxu salieron al terreno de juego decididos a ponerles muy difícil la contienda a los guipuzkoanos y la verdad es que lo consiguieron. Antes del gol de la victoria, mediada la primera mitad, y después, las ocasiones moradas fueron varias y claras pero la suerte no estuvo de su lado.
Los locales, que en los últimos minutos tuvieron que sufrir de lo lindo para mantener el resultado, no merecieron la suerte que les cayó en gracia. Con un jugador menos, además, se vieron favorecidos por un juego morado precipitado y sin la claridad de los minutos anteriores tan necesaria para darle la vuelta a la contienda y que los puntos no se quedaron en casa guipuzkoana.
Tras esta derrota nuestros chicos siguen en la zona media de la tabla, pero con la ventaja con los puestos de descenso, algo más recortada. Este domingo nos visita el complicado Zalla, contra el que es importante ganar o por lo menos puntuar cara a los próximos enfrentamieintos ante el Elgoibar y el Portugalete.






