No pudo ser y el Santurtzi cayó derrotado en la mañana del domingo ante el líder, el Portugalete, en un encuentro muy vibrante, lleno de emoción y en el que los morados intentaron con más ahinco que sus rivales llevarse los tres puntos en juego.
El encuentro, desde el pitido incial y hasta el final, aunque decayó algo en las postrimerías del mismo, estuvo muy disputado, emocionante, y vistoso. Ambos conjuntos salieron enchufados al terreno de juego, con continuas jugadas de ataque por ambos bandos, aunque no muy claras, y alternancias en el mando del partido.
Los chicos de Txetxu, durante buena parte del encuentro, volvieron a desarrollar ese juego que tan buenos resultados les dio cuando el mister local se hizo cargo del equipo. En los primeros minutos dispusieron de un par de ocasiones claras y en el 17, en una gran jugada con espléndido pase al hueco de Cerezo, Txus consiguió adelantar a los morados.
A raíz del 1-0, el Santurtzi dejó el peso del encuentro a su rival. El vecino del municipio y ex-jugador local, Edu Muñoz, y no podía ser otro, lograría diez minutos después la igualada. Su cabezazo, imponiéndose a su marca, tras un centro desde la banda, fue imposible de atajar para David.
En la reanudación, y más en concreto en sus primeros compases, estuvo la clave del desarrollo final del encuentro. Tras una primera jugada de ataque local que Cerezo no supo culminar escorado a la izquierda del marco visitante, llegó la jugada del 1-2 final. Un pase en largo nuevamente por la derecha, dejó a Gorroño sólo ante David, al que supera en su salida y marcando a puerta vacía.
Desde ese instante y hasta el final de la contienda, fue el equipo local el que llevó la batuta mientras el líder se defendía y esperaba una nueva jugada de contragolpe que sentenciase el partido. Txus, nuevamente en un balón al hueco, en el minuto 26 de esa segunda mitad, tuvo la ocasión más clara para empatar. Su mano a mano con el meta en esta ocasión Borja lo desbarató.
Con los últimos cambios, Txetxu volvió a poner más artillería en su linea de ataque, pero la presión y los balones al area que fueron dominados con claridad por los visitantes, no tuvieron resultado y el partido acabó declinándose del lado jarrillero.






