Por fin, después de 8 jornadas sin lograr la victoria, los chicos de Txetxu pudieron reencontrarse el sábado con la victoria al derrotar con claridad por 2-0 al San Ignacio, el colista del grupo. El encuentro se presentaba como muy importante para las aspiraciones de permanencia del equipo, y los jugadores no defraudaron pese a la ansiedad y nerviosismo que padecieron en varias fases del enfrentamiento.
Los morados, que tenían claro no que vaía otro resultado que no fuese la victoria, desde el pitido inicial pusieron cerco a la meta rival consiguiendo Txus, para el minuto once, adelantar a los locales. El punta santurtziarra en un balón desde la banda, se anticipó a su marca y el guardamenta y mandó el balón a la red.
Tras el 1-0, el partido, que tuvo fases de juego bastante trabado y sin mucha claridad de ideas por ambos lados, entró en una dinámica que povocó algún susto a nuestros chicos. Con todo, fue nuevamente Txus el que tuvo en la recta final de la primera parte una gran ocasión para establecer otro guarismo en el marcador. Sólo ante el meta rival mandó el balón alto tras rápida jugada de contragolpe.
En la segunda parte, a los 8 minutos, un gran chup con la zurda de Natxo desde 30 metros fue a parar tras lamer la escuadra al fondo de la red. El 2-0, que hacia justicia, pese a que el San Ignacio no se dio en ningún momento por vencido, marcaría ya el ritmo del partido.
Los pupilos de Txetxu, controlaban a su rival, que apenas inquietó a David, e intentaban hilbanar jugadas rápidas de ataque, que resultaban muchas veces infractuosas por las excesivas ganas de rubricar un excelente resultado ante su parroquía.






